Si supieras, cuánto me dolió tu partida
Cuántos sueños derrumbados con tu huida
Cuánto dolor, cuanta tristeza y cuanto amor derramado.
Si supieras, la importancia que tenías en mi vida
Y el valor, que le daba tu presencia,
No habría sido, tan cruel tu despedida
Ni me habrían dolido tanto tus ausencias.
Si supieras, cuantas lágrimas,
Cuánta nostalgia,
Cuantos deseos de quedar unida a ti por siempre,
Recorriendo el camino juntos
Tomados de la mano, envejeciendo unidos,
Acrecentando sueños
Y construyendo castillos.
Si supieras, que el mundo se me
Hizo pequeño sin ti,
Que hasta el cielo rugió enardecido,
El sol se escondió
Y la luna brilló intensamente
Como queriendo acompañarme con su luz,
Iluminando mi alma entristecida,
Como queriendo decir
“Sigue mi luz, no estás perdida”;
fue entonces que mi corazón dio un vuelco
y despertó a la vida.
Y...hoy... después de tanto pesar
Tanto sufrimiento y tanto recordar;
Quiero decirte, que te amé intensamente,
¡Más que a mi vida!
Que guardaré los recuerdos más bellos de ti
Y que el amor, no se detiene
Se mantiene y sigue adelante
Y así lo haré yo
Siguiendo la luz con la frente en alto,
Como quien ha cumplido un deseo,
Como quien ha obtenido un trofeo,
El trofeo a la vida y al amor
Y aunque mi mundo eras tu,
Mi vida... ¡Es más importante!
Por eso hoy...
Quiero que sepas, que en tu veloz partida
¡Casi te llevas mi vida!